La Armadura de Dios

Debemos entender que al separarnos del mundo automáticamente venimos a ser de “enemigos” del sistema mundano, por lo que necesariamente tendremos que librar batallas en contra de huestes espirituales de maldad, demonios, tentaciones (1 Ti. 4:16­Ef. 6:12), lo que nos hace vulnerables sí no estamos preparados para enfrentarnos a nuestros enemigos, mayormente sí desconocemos que Dios nos ha dejado armas poderosas que tenemos a nuestro alcance y que debemos utilizar sí queremos llegar a alcanzar la estatura de más que vencedores.





Acerca del Autor

Juan Manuel Lemus es el creador del proyecto Twiek y de otros proyectos através de la Red. Actualmente trabaja en el campo de desarrollo y diseño de sitios de Internet, y sirve en su congregación como Maestro de Escuela Dominical.


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