Lectura: Juan 6.37
Dios me dio un pensamiento para una reunión que estaba preparando. Es para cualquiera que necesite recibirlo:
<<Muchos de mis hijos están en prisión porque no se aceptan a sí mismos. Muchos tienen dones y talentos, pero no se expresan porque temen al rechazo. Temen al hombre. A lo que pensará la gente>>.
<<Yo quiero amar a mis hijos, pero se alejan de mí, y no dejan que los ame de verdad, porque otros los han herido. Temen que yo también los vaya a rechazar, como otros lo han hecho, por causa de sus debilidades. Pero nunca los rechazaré>>.
<<Diles que los amo>>.
<<Que dejen de esforzarse tanto en ser acepto para mí, y que entiendan, que yo los acepto tal como son. Diles que no quiero un desempeño perfecto de parte de ellos. Simplemente deseo que me amen, y que dejen que yo los ame>>.
Dios no te rechazará por causa de tus debilidades o errores. Él desea sanarte de las heridas del pasado causadas por el rechazo. Quiere que sepas que nunca te rechazará.
Ora así:; “Padre, te doy las gracias porque me amas. Porque siempre me aceptas y nunca me rechazará. En el nombre de Jesús, ¡amén!”
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