Recoge tu cosecha

Honra a Dios al sembrar y cosechar porque Él es quien te provee de la semilla y además te dará recompensa cuando recojas el fruto de tu esfuerzo.

Joel 3:10 dice: Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.

Camino a la grandeza

Tu valor, esfuerzo y fe en el Señor te darán la victoria ante cualquier batalla.

Josué 1:6-9 dice: Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Celos Vrs. Matrimonio

Dios nos a creado a las mujeres como ayuda idónea de nuestro esposo y parte de nuestra función es cuidar celosamente lo que el nos ha confiado, tanto esposo como hijos, pero esto no significa en ningún momento, desconfiar ni sobreproteger.

¿Pueden los celos matar el Matrimonio?

Cantares 8:6 Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos;

El poder de la semilla

Debemos aprende a dar con la misma alegría con la recibimos, ambas actitudes son producto de la bendición y misericordia del Señor.

Juan 4: 35-36 dice: ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

Verdades esenciales de la fe

Lectura: Mateo 7:24,25

Por medio de la fe en Jesucristo nos convertimos en hijos de Dios y en ciudadanos del cielo (Fil 3.20). Ya no pertenecemos a este mundo. Nuestra lealtad es al Señor; y para vivir de una manera agradable a Dios, nuestras creencias deben concordar con lo que Él nos enseña. Entre éstas están que: