Erev Yom Kippur

Lectura: Mateo 5:21-26

En el judaísmo, el día más santo del año es el Yom Kippur, el día de la expiación. Ese día, la nación busca el perdón de Dios por los pecados, tanto personales como nacionales.

Sin embargo, lo interesante es el día antes de Yom Kippur, conocido como Erev Yom Kippur. Representa la última oportunidad que tiene una persona de buscar el perdón de sus prójimos antes de que se inicie el Yom Kippur. Esto es importante porque, en el pensamiento judío, se debe buscar el perdón de las demás personas antes de pedir el perdón de Dios.

Músculos sin usar

Lectura: 1 Corintios 12:14-27

Mi esposa consultó recientemente con un fisioterapeuta en busca de alivio para su dolor de cuello y hombros. Como el problema no se solucionó después de varias consultas, ella preguntó cuál era el motivo. Le dijeron que su dolor se debía a algunos «músculos del cuello flojos».

El conejo del sombrero

Lectura: Proverbios 1:5

Steve Martin sabía que quería ser animador. Trabajó mucho como mago y comenzó a atraer a la audiencia. Sin embargo, algunos de los trucos no funcionaron. Martin podría haberse descorazonado, pero escuchó y observó a su audiencia con cuidado. Notó que la multitud estallaba en risas cuando el truco fallaba.

En respuesta a la audiencia, Martin dijo: Revisé en mi actuación y comencé a sacar todas las cosas que habían funcionado bien.

El árbol de la bendición

Lectura: Lucas 1:46-55

Leí acerca de una joven pareja cuyo negocio había fracasado, y tenían muy poco dinero para gastar en Navidad. Iban a tener que mudarse de su casa después del Año Nuevo. Pero no querían que eso les estropeara las fiestas. Así que decidieron dar una fiesta. Cuando llegaron los invitados, vieron un cedro decorado con una tira de luces y pequeños papeles enrollados y atados a las ramas con cinta.

Un regalo de lo más espléndido

Lectura: Miqueas 5:2-6

Tengo un viejo pedazo de yeso en mi escritorio que proviene del antiguo sitio del Herodium en la tierra de Israel. Me recuerda la humildad de nuestro Señor Jesús.

El Herodium era una espléndida residencia que servía de palacio de verano al rey Herodes, una suntuosa villa con opulentos apartamentos amueblados para la familia real y sus invitados. Presumía de un baño romano con pozas de agua caliente y frías, rodeadas por jardines con columnatas.