Hacía varios años que los cuatro hermanos no estaban juntos y el aire estaba salpicado de risas al compartir con sus familias las anécdotas de la niñez.
Los tres hermanos mayores contaban una tras otra, las peripecias y los problemas sufridos por haber compartido la misma habitación. También hablaron de los juegos y las bromas que se hacían y las innumerables peleas que habían tenido de chicos. Pero nada podía superar las historias de Andrea, la “hermanita menor “.
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