Lectura: Salmos 32:1-5
Cuando salimos en un viaje de fin de semana con algunos amigos, tuvimos nuestra primera experiencia utilizando un Sistema de Posicionamiento Global. El GPS tiene una voz femenina, así que nuestros amigos Juan y María le han puesto a su dispositivo el nombre de Gladys. Programamos nuestro destino en el GPS y éste hizo su trabajo trazando nuestro curso. Luego nos pusimos cómodos. Después de haber puesto nuestra fe en el pequeño navegante, dejamos que éste nos dirigiera.
Comparte este artículo en Facebook