No darme cuenta de que las maravillas espirituales tales como las presencia de Dios y las esfera celestial no están lejos de mí….sino que caminan conmigo. Cuando los dos discípulos reconocieron a Jesús después de caminar con él camino a Emmaus, ellos solo estaban mirando lo que estuvo con ellos todo el tiempo. Ellos hablaron con él.
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